Yoga para las personas que forman las empresas o las entidades jurídicas.

Cada vez más las empresas toman conciencia del bienestar de sus empleados y ven necesario aportar su granito de arena para facilitar el acceso a hábitos de vida saludables, como por ejemplo nutrición saludable, higiene postural o control y gestión del estrés, con Yoga y meditación, son algunas de las alternativas.

Hoy en día las demandas de la cotidianidad, el trabajo, la familia, los retos personales suman muchos impactos simultáneos en las personas. Es común que esta cotidianidad esté impregnada de rapidez y velocidad, más, si sumamos la demanda del mundo tecnológico en el que vivimos. El cuidado personal suele quedar relegado debajo de otras prioridades o peticiones de la vida familiar, laboral…,etc. Por ello el estrés, entendido como un sentimiento de tensión física o emocional, puede provenir de cualquier situación o pensamiento que lo haga sentir a uno frustrado, furioso o nervioso.

En el ámbito laboral el estrés reduce la motivación y satisfacción en el puesto de trabajo, incide en la toma de malas decisiones, dificulta la comunicación, fomenta actitudes más pesimistas y aumenta el absentismo laboral.

En definitiva, daña a la salud del trabajador y esto repercute en la empresa, ya que acaba afectando su productividad.

¿Para qué sirve el estrés? Todos lo padecemos en algún momento de nuestra vida. Por ejemplo, ante un accidente, al comenzar un nuevo trabajo o al enfrentarnos a una situación tensa de cualquier tipo. En esas circunstancias, el estrés hace que seamos más rápidos de reacción y que estemos físicamente preparados para (casi) cualquier cosa.

El estrés es la enfermedad del siglo XXI, es el mayor causante de bajas laborales, junto a la ansiedad y la depresión. La pandemia sufrida en el 2020 ha destapado una realidad latente, que ya venía fraguando en los últimos 30 años. El consumo, las redes sociales, la demandada inmediatez para cubrir necesidades, que, a veces, no son reales. La cultura de la imagen y de la eterna felicidad y perfección. Todo forma parte de un atrezo que nos resta, en realidad, vida. También se ha disparado la venta de ansiolíticos y la enfermedad mental por fin comienza a tener un marco más amable y visible en la sociedad.

Sumamos entonces las demandas profesionales, los retos y desafíos de la cotidianidad laboral que cada vez más deja poco tiempo para la conciliación familiar. En casa y el trabajo nos vemos ” apagando fuegos”, sin disfrutar de lo realmente importante.

Nuestro mundo va rápido, muy rápido y es inevitable que las empresas deban seguir ese ritmo para subsistir en un mercado voraz y exigente. El tiempo de ocio es casi inexistente, la productividad marca el paso, la validez personal, incluso en nuestros hijos, que se ven sometidos a clases y actividades extraescolares con unas jornadas más largas que la de los adultos. Qué decir entonces del descanso, de parar, de respirar…Hasta la siesta, tan española, la hemos perdido de vista, cuando representa una recarga en el día fundamental para tan exigente cotidianidad. Ir más rápido, hacer más, tener más y todo es “ahora”. Y lo cierto es que esto nos lastra.

Esta presión que viene ya implícita en nuestro mundo, también se traslada a las exigencias propias del puesto laboral, se potencia aún más y si este estrés fuera puntual, sería un motivador de acción efectiva, sería ideal. Pero la realidad es que el sostener este drenaje de energía, cada día, genera en las personas muchísimos problemas de salud y a dificultar nuestra vida.

El estrés es un mecanismo de tu cuerpo que te prepara para reaccionar ante situaciones nuevas, exigentes o peligrosas. Se produce por la liberación de hormonas como la adrenalina o el cortisol. Estas hormonas provocan que el cerebro esté más alerta, a la vez que tensan los músculos y aumentan la frecuencia cardiaca. Al estar continuamente en este estado, si se sostiene, provoca muchas disfuncionalidades en nuestro organismo poniendo en riesgo nuestra salud.

Por ello, desde mi propia experiencia, ofrecemos un servicio a las empresas, entidades particulares, privadas, organizaciones o instituciones, una serie de actividades que pueden ser puntuales o regulares para que las personas obtengan recursos personales para gestionar mejor su día a día y sumar bienestar y salud.

Disponer de entrenamiento para aprender a respirar, un recurso que siempre tenemos disponible, que nos ayudará a gestionar las emociones y situaciones que se estén viviendo, permitiendo tener una visión más objetiva y calmada, lo que permite ser más asertivo en las decisiones. Al mismo tiempo que se integra internamente, se transmite de forma natural a las demás personas, mejorando así las relaciones en los equipos de trabajo. La eficiencia es uno de los frutos de la práctica, pues nos ayuda a focalizar, a concentrarnos de una manera natural, a estar en atención y no en preocupación.

Nuestro cuerpo tiene memoria, todo queda registrado, aunque no nos acordemos conscientemente y soltar y estirar con la conciencia que entrenamos en Yoga y en meditación permite disolver tensiones, abrirnos a nuevas posibilidades, generar espacios internos, a la sensación de ligereza interna. Recargados energéticamente y no drenados, o “vacíos”, como muchas veces me compartían mis compañeros en otras empresas.

Cada persona, en la corporación que trabaje, es importante. Pues cada persona aporta y suma para que esa corporación crezca y tenga larga trayectoria. Por tanto cuidar de cada persona es cuidar de la propia subsistencia de la corporación, además de contribuir a construir una sociedad más saludable y equilibrada. Una sociedad en armonía y en paz.

¿Por qué Yoga y meditación?

Los recursos que te ofrece la práctica de Yoga y meditación te ayudan a gestionar el estrés, a poder generar espacios de tranquilidad, de recarga interna. Cuando estamos estresados, internamente no estamos claros mentalmente, actuamos reactivamente, desciende nuestra creatividad, nuestra alegría y por supuesto, afecta a todos los sistemas biológicos de nuestro organismo.

La práctica de Yoga permitirá introducir hábitos saludables en la oficina gracias a un ejercicio muy completo. No sólo va a servir para reducir los niveles de estrés entre la plantilla, sino que, además, a nivel estructural conseguirá tonificar y mantener flexibles a las personas, a la vez que se evitan lesiones. Por otro lado la práctica te carga de energía y al sentirte mejor, amplia la mirada antes los retos, te motiva.

Las prácticas de Yoga y meditación, son disciplinas que en sí mismas son transformadoras, por ejemplo Yoga, no solo conlleva un trabajo físico muy completo, sino que además nos enseña a respirar, a auto regularnos a través de la respiración, además de, si la persona desea profundizar, ofrece un trabajo personal de coherencia interna y de ponerse en paz con su propia historia personal.

A nivel físico nos ayuda a aumentar el equilibrio, la coordinación, ayuda a tonificar toda la musculatura, pues se ejercita todo el cuerpo.

El ejercicio físico es fundamental para segregar dopamina, que ayuda a mejorar la motivación, y el Yoga es un excelente ejercicio para aumentar su producción.

Por otro lado, las prácticas propuestas, incidirán en el sistema nervioso central, por lo que ayudarán a reducir el estrés, que combinados con ejercicios de respiración, la persona podrá sentir de inmediato sus efectos.

La práctica ayuda a oxigenar el organismo, ayuda a tonificar la musculatura, también a incrementar la concentración, ya que para sostenerte en una postura determinada, necesitas combinar energía y relajación a la vez. Esto nos entrena en la atención al cuerpo y a la respiración, reconectándonos con nuestro cuerpo.

De todos los beneficios, en este ámbito podemos focalizar en los siguientes:

A nivel físico:

Reducción del estrés y mejora en el descanso diario, ayuda a combatir el insomnio

  • Mejora su estado físico y previene enfermedades y lesiones.
  • Favorece el correcto alineamiento de la columna vertebral, tonifica los músculos y previene lesiones de articulaciones, contracturas, dolores de cabeza y de espalda.
  • Aporta beneficios a los sistemas cardiovascular, nervioso, linfático, inmunológico y favorece el equilibrio glandular, disminuyendo y previniendo enfermedades.
  • Activa y armoniza todos nuestros sistemas biológicos.
  • Disminuye los costes sanitarios: al mejorar la salud física y mental se reducen los costes relacionados con el absentismo laboral por problemas de salud.

A nivel intelectual:

  • Mejora la concentración: se aprende a “posar” la mente, aumentando la capacidad de atención y memoria.
  • Mejora la capacidad cognitiva
  • Facilita la relajación y aporta energía: esto provoca que se optimice el tiempo en los procesos y se pueda afrontar el trabajo con positivismo.
  • Mente más clara y disponible.

A nivel Emocional:

  • Elimina el estrés: reduce el nerviosismo y el insomnio, mejora la capacidad y calidad respiratoria, de modo que se previene el estrés o ayuda a manejarlo mejor.
  • Aumenta los valores y el sentido de responsabilidad.
  • Mejora la gestión del autocontrol: al estar más relajados la comunicación es más asertiva y menos agresiva, y los problemas o desafíos se afrontan desde una perspectiva diferente.

El entorno laboral y las relaciones:

  • Genera un mejor ambiente de trabajo: más armónico y motivador, de modo que los empleados trabajan más distendidos.
  • Mejora la comunicación entre empleados: ayuda a estrechar lazos y mejorar las relaciones entre los trabajadores.
  • Mejora la comunicación con los clientes, ya que el empleado estará más asertivo.
  • Aumenta el rendimiento y la eficiencia, mejora la toma de decisiones, estimula la creatividad, aumenta la productividad y disminuye el absentismo laboral.

¿Por qué nuestra escuela?

Personalmente he vivido más 25 años en el mundo de la empresa y he podido percibir en mi misma la necesidad de estas herramientas para llevar adelante una vida saludable, no sólo en lo personal, sino también en lo profesional.

Aunque mi motivación base era crecer como ser humano cada día, la práctica de Yoga y meditación me ofreció mucho más en todos los ámbitos de mi vida y me permitió desarrollarme profesionalmente con eficacia en mis puestos laborales. Acercarme más asertiva a los retos de cada día y más en armonía interna en  la relación con los demás.

Nuestra escuela de Yoga nace con el propósito de sumar salud y bienestar a través de la práctica de Yoga y meditación y la gestión del estrés es uno de nuestros campos principales. Con una clara vocación de acompañar a las personas, para que puedan encontrar en nuestras clases y actividades, espacios de nutrición saludable a nivel físico, emocional y mental. Espacios de descanso interno y de conexión. Así como recursos que puedan aprender y poner en práctica en cualquier momento.

Y ¿cómo lo hacemos?

Los servicios que ofrecemos son los siguientes:

  • Yoga brunch: Una mañana diferente en un entorno natural, donde realizaremos una sesión de yoga de 3 horas aprox. (apta para todos) y finalizamos con un desayuno.
  • Jornada de práctica sin pernocta- Un dia entero en el que nos adentramos a aprender recursos para la gestión del estrés a través del yoga y la meditación.
  • Jornada de práctica con pernocta

Un dia con noche y mañana incluida de trabajo de yoga y meditación, en un entorno natural, lo que facilita respirar aire puro y predisponernos con mejor ánimo al aprendizaje y a la práctica de Yoga y meditación.

  • Sesiones puntuales de Yoga y meditación: Mediante una sesión acercar las posibilidades de la práctica de esta disciplina para que las personas puedan luego asistir a nuestras clases regulares.
  • Sesiones regulares de Yoga y meditación  – 1 o 2 veces por semana.
  • Retiros en la naturaleza ( Canarias) Retiros en espacio naturales durante un fin de semana, donde podremos abordar con profundidad aspectos de la práctica de yoga y meditación, para que podamos aprender nuevos recursos que podamos poner en práctica en nuestro día a dia.

Metodología:

En una primera visita siempre observamos y tomamos nota de la higiene postural, así como del funcionamiento y funciones del público objetivo, para poder detectar las necesidades concretas del grupo. Esto nos permite personalizar la práctica.

Dentro del grupo, también tenemos en cuenta el estado de salud de las personas, pues aunque focalicemos en el sector profesional, cada persona puede tener patologías que debemos atender en la práctica. No siempre un misma práctica es saludable para todos.

Observamos también qué tipo de trabajo se realiza, si se trabaja con personas o no, si es mecánico, si es trasversal…etc. Qué tipo de sector, cada sector tiene unas necesidades destacadas propias del desarrollo de su profesión. Por ejemplo, sector sanitario: trabajan con personas, jornadas largas, con una gran responsabilidad que implica también un gran estrés.

Con estas observaciones y las necesidades planteadas por la empresa, presentamos nuestra propuesta de trabajo. Una práctica adaptada y focalizada en las necesidades del grupo, pero que se puede además personalizar, si la persona tiene alguna patología que debemos tener en cuenta.

Siempre dentro de nuestra actividad buscaremos motivar a las personas a continuar con su cuidado y desarrollo personal, por lo que nuestras actividades constituyen sembrar una semilla en este sentido, aunque sea una actividad puntual.