La disciplina del Yoga originaria de la India tiene milenios de tradición. Muchas personas nos han preguntado qué tipo de Yoga hacemos, la respuesta es: Yoga. Yoga es como una gran montaña que tiene diferentes senderos para subirla, en nuestro caso nuestro sendero es Yoga Natural: la práctica de Yoga Natural se asienta en la tradición Bön, derivada posteriormente en la tradición Dzogchen, enmarcada en el budismo tibetano.

El Bön nos trae la armonía de los elementos de la naturaleza y el Dzogchen nos enfoca desde lo que ya hay en nosotros, en la acción y no acción, en la ausencia de esfuerzo, en la no necesidad de búsqueda, quizás, para entenderlo mejor. Ya todo está en nosotros, el yoga natural se refiere a la plena relajación en nuestra verdadera naturaleza, al descanso en nuestro verdadero ser, o en lo que la tradición tibetana se denomina “estado natural”.

Es difícil por lo sencillo que se presenta, ver las cosas tal cual son, reconocernos tal cual somos, parece sencillo, pero conlleva una gran profundidad.

Nuestra práctica se enmarca en este enfoque, con la base del Hata Yoga también; consta de trabajo con la relajación consciente, los ásanas, los mantras, la sadhana, la meditación, etc., llevándonos a una reconexión con nuestro espacio interno, a un descanso nutritivo desde dentro y reconectándonos con nuestras cualidades positivas.