¿Por qué liberamos emociones durante la clase de yoga?|Ling Natural Yoga Tenerife
Si llevas un tiempo practicando yoga, es muy probable que tú o alguien a tu lado haya experimentado un momento de liberación emocional repentina durante una postura. Puede manifestarse como un suspiro profundo, una sensación de alivio abrumadora o, muy frecuentemente, lágrimas silenciosas. También puedes sentir que empiezas a bostezar y te cuesta, parar, y está bien que esto pase.
Lejos de ser una señal de tristeza o vulnerabilidad, esta “catarsis” es un indicador hermoso de que la práctica está funcionando. Nuestra biología responde y nos estamos dando permiso para poder expresar. Durante el día solemos ir con el cuerpo en “modo avión”, y esto hace que no escuchemos internamente lo que de verdad necesitamos.
Aquí te explico qué sucede en tu interior cuando ocurren estas liberaciones:
1. La memoria del cuerpo
1. La memoria del cuerpo (y del sistema)
Nuestra mente no es el único lugar donde guardamos nuestras vivencias. Desde la perspectiva de la psicología somática, la Terapia Gestalt y la mirada sistémica (disciplinas que integramos en la Metodología Ling), entendemos un principio fundamental: “El cuerpo tiene memoria, el cuerpo grita, lo que el corazón y la mente callan”.
El estrés, la ansiedad y las vivencias del pasado no procesadas se quedan atrapadas en nuestra musculatura y tejidos. Pero además, desde el enfoque sistémico, sabemos que el cuerpo también puede ser la caja de resonancia de nuestro sistema familiar. A veces, esa tensión acumulada guarda relación con cargas o lealtades invisibles que venimos arrastrando. Aunque nosotros no las tengamos presentes a nivel consciente, nuestro cuerpo sí, esperando a ser liberado en algún momento.
Con el tiempo, esta tensión se transforma en bloqueos emocionales y energéticos que afectan la salud física y mental. En la filosofía del yoga, a estas capas energéticas que nos cubren se les conoce como “Velos”. Al liberar el cuerpo, no solo soltamos nuestra propia tensión, sino que damos espacio para desenredar aquello que el sistema familiar nos pedía mirar.
2. El movimiento como llave de liberación (y el despertar de nuestra energía)
Cuando practicamos yoga, realizamos estiramientos y posturas que abren áreas del cuerpo que normalmente mantenemos cerradas o en tensión como mecanismo de defensa. Al respirar profundamente y movernos con consciencia, logramos liberar tensiones y restaurar nuestra energía vital.
Pero, como un iceberg, en la profundidad hay más, algo mucho más profundo va ocurriendo en la esterilla: cuando realizamos estos estiramientos, también estamos estirando y masajeando nuestro cuerpo energético. Si observamos las tradiciones milenarias, entendemos que nuestro cuerpo es un mapa complejo donde lo físico y lo sutil se entrelazan:
- La Tradición Yóguica: Nos habla de los Nadis, que son canales sutiles o “ríos” por donde fluye nuestra energía vital (Prana). Estos canales se cruzan y se concentran en los Chakras. A menudo se malinterpretan los chakras como algo místico o inalcanzable, pero su definición real es la de “vórtices” o ruedas de energía que coinciden con nuestros principales plexos nerviosos y glándulas endocrinas; son centros donde nuestra anatomía física, nuestra psicología y nuestra espiritualidad interactúan constantemente.
- La Medicina Tradicional China: De manera muy complementaria, esta tradición nos habla de los Meridianos, canales energéticos que recorren nuestro cuerpo transportando el Qi (nuestra fuerza vital) y conectando nuestros órganos internos con nuestras emociones.
Es fundamental tener esto en cuenta porque, al movernos con atención plena, no solo estamos estirando músculos y tendones; estamos moviendo nuestra energía a través de todos nuestros cuerpos (lo que en la filosofía del yoga se conoce como los Pancha Koshas o las cinco envolturas del ser):
- El cuerpo físico (Annamaya Kosha): Nuestra estructura, compuesta de huesos, músculos y tejidos.
- El cuerpo energético o vital (Pranamaya Kosha): Nuestra respiración y la vitalidad que nos anima.
- El cuerpo mental y emocional (Manomaya Kosha): Donde residen nuestros pensamientos, nuestros sentimientos y las memorias atrapadas de las que hablábamos antes.
- El cuerpo de sabiduría o intuición (Vijnanamaya Kosha): Nuestra consciencia superior, el autoconocimiento y nuestra capacidad de observación interna sin juicios.
- El cuerpo espiritual o de dicha (Anandamaya Kosha): Nuestra esencia más pura, el núcleo donde experimentamos paz absoluta y conexión con el todo.
Al mover el cuerpo con esta intención integradora, estamos trabajando en todas estas capas a la vez. Por eso, prácticas específicas de nuestra escuela —como el Yoga Natural, el Yoga Adaptado y accesible para las distintas diversidades funcionales, y nuestra metodología propia de “Yoga y los elementos“— fomentan precisamente un trabajo personal para el crecimiento interno a través del cuerpo.
Al entrar en contacto físico y energético con estas zonas bloqueadas, la emoción estancada vuelve a circular, permitiéndole al alumno llegar a un profundo, sanador y transformador “darse cuenta”.
Es importante destacar que esta liberación no siempre tiene que ser manifestada a través del llanto. Muchas veces, también, soltar un bloqueo se traduce en una inmensa claridad y en sentir la mente completamente despejada. Desde mi propia experiencia, recuerdo llegar a mi práctica sintiéndome absolutamente bloqueada y “empatallada” (saturada mentalmente tras muchas horas delante del ordenador) durante mis años trabajando en la banca; sin embargo, tras la clase, lograba recuperar mi frescura mental, mi equilibrio emocional y mi energía vital. La práctica limpia esa niebla mental, apaga el ruido y nos devuelve a nuestro centro.
3. La creación de un espacio seguro
Para que el cuerpo se permita soltar el control y abrir el corazón, necesita sentir que no hay peligro, que está a salvo y en un entorno seguro.
En Ling Natural Yoga trabajamos desde la empatía y la inclusión. Aplicamos los principios del “Yoga Sensible al Trauma” cuando es necesario , tratando de crear siempre un entorno seguro para todos los alumnos. Nunca sabemos qué está viviendo una persona cuando entra en la sala. Todos estamos lidiando con nuestras cosas, nuestras creencias y nuestros desafíos cotidianos, y esto es algo que tengo muy presente siempre.
Así como a través de los Yamas de la filosofía yóguica —como Ahimsa (no violencia, compasión) y Satya (verdad)—, trato de crear un ambiente de plena confianza. La invitación es a dejar el juicio interno y externo fuera de la sala, junto a la exigencia y la expectativa, para poder entrar de verdad en el descanso y en el momento presente.
De esta forma, invitamos a nuestro sistema nervioso parasimpático a activarse, pudiendo respirar, relajar y soltar. El cuerpo por fin entiende que es seguro bajar la guardia; se predispone mejor para la práctica, para abrir el corazón y, así, lograr liberar tensiones y reconectar de forma plena con el momento presente.
Nos permite, en definitiva, disfrutar del aliento con todo nuestro ser y estar presentes en este milagro que es la vida.
Hay una canción interpretada por Mercedes Sosa que me gusta mucho, “Soy Pan, soy paz, soy más”, cuyo estribillo resume a la perfección lo que buscamos que suceda en la esterilla:
“Vamos, decime, contame todo lo que a vos te está pasando ahora
Porque si no, cuando está tu alma sola, llora,
Hay que sacarlo todo afuera Como la primavera
Nadie quiere que adentro algo se muera…”
La esterilla de yoga puede ser también ese lugar seguro para “sacarlo todo afuera”.
Recuerda: Si alguna vez sientes que las lágrimas, un suspiro profundo o una emoción intensa llegan durante tu práctica, no los reprimas. Dales la bienvenida. Son la prueba visible de que te estás limpiando por dentr.o, dejando que tu propia primavera florezca y creando espacio para una nueva energía llena de paz y claridad.
Con cariño, Ling,
¿Sientes que necesitas un espacio seguro para reconectar, soltar tensiones y dejar que tu cuerpo hable? > En Ling Natural Yoga te acompañamos en este proceso de forma respetuosa y a tu ritmo. Te invito a conocer nuestras clases regulares, nuestra práctica de Yoga y los Elementos o nuestras sesiones individuales, donde combinamos el movimiento con la mirada sistémica y la arteterapia Gestalt.
👉 [Sesión de orientación – Ling Natural Yoga] Contáctame por WhatsApp al 678 374 693 o escríbeme por aquí y daremos juntos ese primer paso hacia tu bienestar.
La Pausa Sagrada: Por qué el silencio es el movimiento más importante de tu práctica
En Ling Natural Yoga, nuestras sesiones no comienzan con una postura física, sino con un acto de escucha profunda. Ya sea en una clase de meditación, en una sesión de yoga para adultos o en nuestros programas especializados, el primer paso siempre es el mismo: llegar.
A menudo, la inercia del día nos empuja a querer mover el cuerpo de inmediato, pero en nuestra escuela, la pausa inicial (ese “Savasana de llegada”) es una pieza clave de nuestra metodología. No es solo un momento de calma; es una intervención directa en tu sistema nervioso que transforma el ejercicio físico en una verdadera herramienta de sanación.
La Ciencia de “Llegar”: ¿Qué ocurre cuando te detienes?
Cuando te tumbas o te sientas en silencio antes de empezar a moverte, estás realizando un escaneo inicial que tiene efectos biológicos medibles:
- Desactivar el “Piloto Automático”: Llegas a la esterilla con el cortisol y el ruido mental del día. Esta pausa permite que el cerebro identifique “puntos ciegos”: tensiones en el cuello o rigidez lumbar que el estrés diario suele enmascarar.
- Activar el Nervio Vago (Mecanismo Bottom-Up): Al sentir el peso de tu cuerpo y conectar con una respiración consciente y rítmica, envías una señal de seguridad a tu cerebro. Esto estimula el nervio vago, “pisando el freno” del estrés y permitiendo que tus músculos se liberen de la rigidez defensiva antes de realizar la primera asana.
- Mejorar la Variabilidad Cardíaca (VFC): La respiración lenta durante esta pausa sincroniza tu ritmo cardíaco, creando un cuerpo más flexible y adaptable fisiológicamente. Estás creando, literalmente, el “espacio” interno necesario para moverte sin entrar en tensión.
Nuestra Filosofía: “No fuerces, permite”
Existe una reflexión que guía cada clase en nuestro “jardín” (recordemos que Ling significa jardín en tibetano ):
“No fuerces el cuerpo para que entre en la postura; permite que la consciencia de tu respiración cree el espacio para que la postura entre en ti”.
Esta frase describe la integración somática. Cuando forzamos una postura, el sistema nervioso lo interpreta como una amenaza y responde con más rigidez. En cambio, al usar la respiración como guía, la asana deja de ser una meta externa impuesta y se convierte en una expresión natural de tu estado interno de calma.
Un beneficio para cada alumno, en cada clase
Esta “pausa sagrada” es el corazón de nuestra metodología, independientemente del estilo de clase:
- Para quienes viven con estrés: Es el interruptor que permite transitar del caos laboral a la paz interior.
- Para deportistas o personas mayores: Es el momento de evaluar los límites reales del cuerpo para practicar con seguridad y evitar lesiones.
- Para quienes buscan crecimiento personal: Es el primer paso hacia la atención plena, donde aprendes a observar tus sensaciones sin juzgarlas.
Tu próxima práctica
Te invitamos a que en tu próxima visita a Ling Natural Yoga, abraces este silencio inicial con curiosidad. No busques la “postura perfecta”; busca la respiración perfecta. Permite que esa pausa sagrada prepare el terreno para que, cuando empieces a moverte, lo hagas desde un lugar de verdadera presencia y salud integral.
En Ling, no solo movemos el cuerpo; cultivamos la consciencia que lo habita.
🔹 Tu momento es ahora: Únete a nuestra comunidad
Si sientes que es el momento de regalarte ese “espacio de jardín” para tu bienestar, te invitamos a dar el primer paso con nosotros. En Ling Natural Yoga, no importa tu edad o condición física; adaptamos cada práctica para que encuentres tu propio camino hacia la salud y la serenidad.
¿Listo/a para empezar?
- 📅 Consulta nuestras clases: Encuentra el momento que mejor se adapte a tu ritmo de vida consultando nuestros Horarios de Clases.
- 💬 Hablemos por WhatsApp: Si tienes dudas sobre qué clase es mejor para ti o quieres reservar tu primera sesión, escríbenos directamente aquí: Contactar por WhatsApp (+34 678 37 46 93).
Te esperamos en nuestra escuela en Santa Cruz de Tenerife para cultivar, juntos, tu bienestar integral.
Yoga Oncológico en Tenerife: Por qué los soportes son la clave de tu recuperación
¿Buscas yoga oncológico en Santa Cruz de Tenerife? Descubre cómo usamos los “props” (soportes) en Ling Natural Yoga para recuperar tu movilidad y energía de forma segura.
Cuando recibes un diagnóstico de cáncer, la relación con tu cuerpo cambia. Es normal sentir que la “casa” que habitas se ha vuelto frágil o desconocida. Yo sentí que mis pies se levantaban del suelo y efectivamente, el impacto va más allá de sentir una mala noticia.
Por eso en Ling Natural Yoga, en el corazón de Santa Cruz, entendemos que volver a moverte no es cuestión de fuerza de voluntad, sino de seguridad y adaptación.
A menudo, los alumnos llegan a nuestra escuela pensando que el yoga requiere una flexibilidad determinada, que ya no sienten que tienen o una energía que el tratamiento les ha podido mermar. Aquí es donde entran en juego nuestros mayores aliados: los props o soportes.
Bloques, cintas, mantas, sillas y bólsters no son “ayudas para principiantes”. En la práctica del Yoga Oncológico, son herramientas de dignidad y empoderamiento.
🏗️ El “Andamio” de tu reconstrucción
Imagina un edificio histórico que necesita ser restaurado. Para repararlo con precisión, no se empieza pintando la fachada; primero se coloca un andamio firme.
Los soportes funcionan exactamente igual:
“No son la estructura definitiva, pero proporcionan el apoyo y la seguridad necesarios para que tu cuerpo se repare sin riesgo de colapso mientras recupera su firmeza original.”
1. Adaptación: Que la postura se ajuste a ti (y no al revés)
En nuestras clases de yoga adaptado y oncológico en Tenerife, nunca forzamos al cuerpo a entrar en una forma idealizada. Usamos los soportes como “llaves” que abren posibilidades, practicamos desde el gozo y no desde la tensión:
- Superación de límites: Si una cirugía o la radioterapia ha limitado tu rango de movimiento, el soporte rellena ese espacio, permitiéndote recibir el beneficio de la postura sin dolor.
- Alivio articular: Los props reducen la carga en las articulaciones, haciendo que el movimiento sea medicina, no castigo.
- Respirar mejor: Al usar soportes para elevar el torso o la cabeza, descomprimimos el pecho y facilitamos la entrada de aire, algo vital para reducir la ansiedad.
2. Gestión de la Fatiga: Aprender a “dejarse sostener”
Sabemos que la fatiga oncológica no es un cansancio normal; es un agotamiento profundo. Por eso, en Ling Natural Yoga, los soportes cumplen una función energética vital:
- Restauración de energía: Nos permiten mantener posturas restaurativas durante más tiempo sin esfuerzo muscular.
- Relajación profunda: Al sentir el apoyo firme de un bólster o una manta, el sistema nervioso recibe la señal de que “es seguro soltar”. Es en ese estado de entrega donde mejora la calidad del sueño y se reduce el estrés acumulado por las visitas médicas.
3. Seguridad: Recuperar la confianza en tu cuerpo
El miedo a lesionarse es una barrera común. Nuestros alumnos, como Ángeles o Carlos, buscan ante todo un entorno seguro.
El uso correcto de los materiales nos permite:
- Trabajar zonas no afectadas: Mantener activo el resto del cuerpo sin comprometer las áreas sensibles o en recuperación.
- Despertar la inteligencia corporal: Llevar la conciencia a zonas que han perdido sensibilidad tras una operación.
- Autonomía: Permitir que, incluso en momentos de fragilidad (como metástasis ósea o postoperatorios), puedas realizar tu práctica sintiéndote capaz y autónomo.
🌿 Tu refugio en Santa Cruz de Tenerife
En Ling Natural Yoga, nuestro nombre significa “jardín”, y un jardín no crece tirando de las plantas, sino nutriendo la tierra.
Si estás en un proceso oncológico o de recuperación y buscas un espacio donde se respete tu ritmo, te invitamos a probar una clase con nosotros. No necesitas experiencia previa, ni ropa especial, ni flexibilidad. Solo necesitas querer dedicarte un momento a ti mismo/a.
📍 ¿Hablamos?
Cada proceso es único. Contáctanos para tener una breve entrevista y ver cómo podemos adaptar la práctica a tu momento actual.
- Dirección: CC Nuestra Señora de África, local 51, planta 1- Santa Cruz de Tenerife.
- Teléfono/WhatsApp: +34 678 37 46 93
- Email: info@lingnaturalyoga.com
- Web: www.lingnaturalyoga.com
Los principios de la práctica de Yoga Natural.
Tadasana (en sánscrito: ताडासन, AITS: Tāḍāsana), samasthiti o postura de la montaña es una asana de pie en el yoga moderno. Es una postura utilizada como punto de partida para otras asanas. Es una postura considerada de nivel básico o para principiantes. Es el punto de partida de saludos al sol y de otras posturas, sin embargo a pesar de considerarse una postura de iniciación contiene en ella lo que hoy quiero explicarte.
Los principios de la práctica de Yoga (desde mi tradición).
1.- Alineación. Siempre que comenzamos la clase buscamos llegar con atención a nuestra postura, alineando nuestros pies a la altura de la cadera y calibrando donde está nuestro peso. Si lo estamos repartiendo bien, si no estamos hacia delante o hacia atrás. Es importante que nuestra columna crezca hacia al cielo, como una cremallera que se cierra hacia arriba.
2.- Centro. Establecernos en los dos pies, en equilibrio, sin dejar el peso en una pierna sola, o hacia los talones, o hacia la cara interna del pie, debemos repartir bien el peso y que nuestros pies estén paralelos, ajustados a la altura de la cadera. También observar si nuestras rodillas tienden a girar hacia dentro o hacia fuera.
3.- Enraizamiento. Establecernos en una buena base nos permitirá poder elevar nuestra caja torácica expandiendo el pecho, estirando el abdomen, observando una ligera activación de glúteos y caderas. Que además nos permitirá tomar conciencia de nuestro suelo pélvico que activaremos también. En este momento nuestro pecho expandido dará espacio a que nuestra glándula Timo pueda “respirar”, por lo que será beneficioso para conectar con una sensación de bienestar, pero además facilita que realice sus funciones de protección del organismo. La glándula Timo tiene un papel fundamental en la producción de Linfocitos T, defiende al organismo contra infecciones y cánceres.
4.- Gesto en calma. Incluso de pie, cara, cuello y hombros deben estar relajados. Nuestro rostro manifiesta las tensiones del cuerpo, sin embargo, si podemos relajar la cara, sostener este rostro neutro estaremos enviando un mensaje a nuestro cerebro de “todo está bien”, dicho de otra manera relajar nuestra cara ayudará a relajar nuestro cuerpo.
5.- Armonía en el movimiento. En Tadasana no nos movemos, respiramos lento, pero si es importante este último principio pues si hay armonía, hay atención. SI hay atención, entramos en una meditación en movimiento, descartando el automatismo. A los niños en clase, les digo, a “cámara lenta”, respirando. Nos facilita a sostener la atención en lo que estamos haciendo, en cómo lo estamos haciendo y en respirar mientras lo hacemos.
Deseo que te haya aportado este post. Muchas gracias por tu atención.
Nos vemos en la esterilla.
LIng.
¿Cómo entramos a practicar?
Una de las primeras cosas que aprendí de mi maestro, fue cómo entrar en la sala. La sala es un espacio sagrado y a medida que pasas tiempo en ella, más sagrada te parece. Como profesora y profesional que te acompaña en tu práctica, estar presente, estar atenta, estar disponible y a la vez, estar abierta a que cada vez sea diferente, es importante para que todo lo que ofrecemos o guiamos, fluya y la energía llegue donde es necesario para ti en ese momento.
Al mismo tiempo, como practicante, también es importante estar con todo tu ser en ese primer paso al entrar en la sala. Poder hacerlo con todo “tu”, con lo que vives, con lo que sientes, con los retos y desafíos que tienes y al llevarlos a la práctica, ponerles conciencia y también espacio. Cultivar el espacio interno, el respiro interno, el silencio y encontrar en esto nuestro refugio, siendo conscientes de que estamos vivos y que todo lo que sentimos es bienvenido. La presencia nos invita a habitarnos, a saber que somos, a saber que existimos con todo nuestro ser, con todo nuestro cuerpo emocional, espiritual y mental. Es un entrenamiento para la vida, es una invitación para rendirnos a la vida, para impulsarnos con ella. Muchas veces nos pasan cosas que no queremos y luchamos, nos resistimos y nos drenamos energénticamente primero y enfermamos después. Si estamos en presencia, nos prodremos acompañar, nos podremos acoger, pondremos a nuestro servicio propio nuestros recursos internos y esto nos dará fuerza y serenidad para afrontar la adversidad. La presencia, la atención, a pesar de todo esto, es mucho más. Con atención las soluciones surgen por si solas, como el antídoto a nuestro pesar. Victor Frank decía que había algo que no le podían quitar al ser humano aunque las circunstancias fueran muy duras y era su libertad de elegir cómo vivir lo que estaba viviendo.
Entrenarnos en la atención y en la presencia en cada clase, es un entrenamiento para la vida, es nutrirnos en el despertar de nuestra mente y nuestro corazón, es aprender a ver la realidad tal como es y no como queremos que sea, esto parece fácil o obvio y al mismo tiempo nos puede llevar una vida o varias conseguirlo. Lo que sí va a pasar es que en el camino vamos abriéndonos a la aventura y redescubriéndonos y lo que descubrimos dejará una huella inalterable.
Por eso es importante cómo entro en mi práctica, qué intención tengo, donde tengo mi atención. En este momento y durante la sesión tanto el profesor como el practicante ofrecemos lo mejor, con el corazón abierto en nuestra práctica, llevándola a cabo combinando energía y relajación en presencia. Abiertos a la vida y sin expectativa. Entrenándonos ambos para vivir en la enegía de vida.
Ling.
Namasté

Cuando empiezas en Yoga

Cuando empezamos en Yoga
Cuando empiezas por primera vez a venir a clases de Yoga, te encuentras con términos, palabras y nuevas costumbres. Poco a poco se irán disolviendo las dudas, por lo que te animo a tener paciencia. Pero lo que si me gustaría transmitirte desde el primer día, son los principios de la práctica. Son como la semilla fértil, las bases, los pasos seguros. Y estos son:
♡ La alineación de tu cuerpo estés en postura o no.
♡ El centro , en un equilibrio estable.
♡ El enraizamiento: un buena base, un buen apoyo, tanto si estás de pie, como sentado. Busca elongación en tu espalda, crecer, y si estás de pie, observa la fortaleza de tus piernas.
♡ Gesto en calma: siempre me escucharás decir, “-relaja mandíbula, relaja la.boca…”. Nuestro rostro refleja la tensión en nuestro cuerpo, por lo que obsérvese, no sólo en clase, sino en cualquier momento, y relaja…observa cómo cambias.
♡ Armonía en el movimiento: cuando nos movemos con atención, lo hacemos con armonía. Nos escuchamos y podemos conectar incluso con nuestra energía. Cuando te mueves bruscamente, no hay atención, hay urgencia y la urgencia nos arrastra…piénsalo, te darás cuenta de que en los momentos de urgencia la respiración cambia y te tensas.
Para lo demás hay tiempo y lo iremos descubriendo poco a poco. Estos principios, como habrás leído entre líneas, no son sólo para el cojín o la esterilla. Si bien nuestra práctica va más allá de la sala. Es una práctica para la vida.
Deseo que te haya sido útil.
Ling